Se me fué
La pinza. Benalmádena, con fuerte lluvia, 14º y 72% de humedad. Estas calles no estan acodicionadas para soportar tanta lluvia, de modo que en pocos minutos tenemos carreteras con agua de un lado a otro de la acera, con la consecuente carabana de coches. Si ha esto añadimos que la carretera tiene cierto peralte hacia la derecha es imposible circular por el carril de la derecha porque es el que más agua tiene.
Todos vamos como podemos en fila en el carril de la izquierda y como buenos hermanos nos vamos dejando incorporar a la izquierda, pero es entonces cuando pasó todo. Un joven insensato pasa con su Mitsubishi Colt pasado de vueltas por el carril de la derecha levantando una ola. Tenía la ventana del coche abierta un dedo pero si la tengo abierta entera creo que me entra menos agua. Esa agua no es de Lanjarón, esta sucia y huele mal. Decido alcanzar a este joven para informarle de lo sucedido pero cual es mi sorpresa cuando se esta riendo y le acompaña una atractiva joven que tambien se rie. No me da tiempo a decir una palabra, cuando el me mira sigue con sus risas señalandome con el dedo y buscando la complicidad de su acompañante.
A partir de este momento mi mente se separa de mi cuerpo, ya no me mira a mí, ese joven mira a Hannibal Lecter que se quiere comer su corazón. Hannibal no deja de preguntar "¿De que cojones te ries?" repetidas veces pero el joven insensato sigue riendose. Hannibal busca un objeto arrojadizo, contundente, pero lo mas prescindible que encuentra es un ptr. Lo agarra con fuerza y lo lanza contra la ventanilla del joven. Inmediatamente el joven sonriente deja de sonreir, mira a Hannibal a los ojos y ve que quiere su corazón. Levanta la mano como signo de disculpas pero es demasiado tarde, Hannibal pega su coche al otro mientras le grita "¿Por qué te ries?", los espejos se golpean, la velocidad aumenta pero el tráfico no acompaña.
Ese joven insensato muestra un ápice de inteligencia y acelera escabullendose entre los coches, un día de suerte.